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Friday, July 3, 2020

SP -- LARRY ROMANOFF -- Unos cuantos fraudes históricos --


Einstein, Bell & Edison, Coca-Cola y los hermanos Wright
Larry Romanoff • 11 de Julio, 2020
Sólo hay dos naciones en el mundo cuya existencia parece estar fundada principalmente en mitos históricos. En los EE.UU., la falsa mitología histórica impregna cada rincón de la psique americana, resultado de más de 100 años de programación y de propaganda asombrosa e inconcebible, un crimen masivo contra toda una población. Esta condición no sólo se refiere a los acontecimientos pasados que consideramos historia, sino que la mayoría de los artículos que permiten a los americanos "sentirse bien siendo americanos" son cuentos de hadas fabricados por Disney. Este ensayo es una breve introducción a un aspecto menor de este tema.
En la introducción a mi serie de libros (que pronto serán publicados) escribí que "Quizás el 90%, o incluso el 95%, de todo lo que sabemos, o creemos que sabemos, o que creemos que es verdad sobre la historia, está equivocado”. Para expresarlo de otra manera, si tomáramos la historia del mundo entero de los últimos 500 años y la comprimiéramos en un libro de 100 páginas, 50 de esas páginas estarían en blanco. Esa es la medida en la que nuestra verdadera historia ha sido suprimida, completamente borrada del registro y de nuestra consciencia. De las 50 páginas restantes, 45 son falsas en su totalidad o en parte, photoshopeadas, saneadas, retorcidas, y con detalles críticos omitidos para llevar deliberadamente al público a conclusiones erróneas."[1]
Einstein, el Genio Mítico
Uno de los mayores fraudes míticos de la historia es el de Albert Einstein, el famoso físico que inventó la Teoría de la Relatividad, E=mc², y tantas otras cosas esotéricas. Pero todo esto es una fabricación. Las afirmaciones de que Einstein inventó cualquier teoría de la relatividad, o de la luz y los fotones, o del tiempo, son falsas. Casi todas las afirmaciones -casi todas- de las atribuidas a Einstein son simplemente una mentira. Einstein fue un inepto que no aportó nada original al campo de la mecánica cuántica, ni a ninguna otra ciencia. Lejos de ser un físico competente, incluso una vez negó rotundamente que el átomo pudiera ser dividido, y mucho más tarde admitió que la idea de una reacción en cadena en el material fisible "nunca se me había ocurrido"[2][3].


Einstein era un empleado de tercera clase en la oficina de patentes del gobierno en Berna, y nunca progresó más allá de ese nivel ni siquiera con años de experiencia. Según todos los informes contemporáneos, Einstein ni siquiera era un matemático consumado. Está bien documentado que gran parte del contenido matemático de las llamadas teorías de Einstein estaban más allá de su capacidad. Walter Isaacson, presidente del Instituto Aspen, declaró que la primera esposa de Einstein, Mileva Marić, era una "física serbia que le había ayudado con (sus) matemáticas..."[4] Otros científicos prominentes han afirmado que su esposa hizo la mayor parte de las matemáticas para él.
Henri Poincaré fue el principal experto en relatividad a finales del siglo XIX y la primera persona en presentar formalmente las teorías, habiendo publicado más de 30 libros y más de 500 artículos sobre el tema. Existe una amplia documentación de que Einstein y sus asociados habían estudiado las teorías y las matemáticas de Poincaré durante años, pero cuando Einstein publicó sus versiones, casi totalmente plagiadas, no hizo referencia alguna a esos otros trabajos.
En la versión histórica aceptada, se le atribuye a Einstein el haber escrito las ecuaciones de campo correctas para la relatividad general, una enorme falsedad. Es un hecho indiscutible que David Hilbert envió a Einstein un borrador de su trabajo (que ya había sido presentado para su publicación), y que contenía precisamente esas ecuaciones, lo que se evidencia en la existencia de una carta de Einstein a Hilbert agradeciéndole por ello. Sin embargo, unas semanas más tarde, Einstein pronunció un discurso público sobre la obra de Hilbert, reclamando todo el crédito por la derivación de las ecuaciones de Hilbert. De manera similar, E=mc², la famosa ecuación que relaciona la masa, la energía y la velocidad de la luz, había sido publicada varias veces por el físico italiano Olinto De Pretto, mucho antes de que Einstein recibiera repentinamente el crédito por ello. En múltiples y minuciosas revisiones de la literatura científica, prominentes científicos han declarado unánimemente que no hay "absolutamente nada que conecte a Einstein con la derivación de esa fórmula"[5].
Los documentos de Einstein, teorías, matemáticas, documentación, fueron casi al 100% plagiados de otros. Combinó los trabajos publicados anteriormente por varias personas en un solo documento y reclamó la propiedad de todos ellos. Sus así llamadas teorías no eran más que una composición que abarcaba el trabajo previo de hombres como James Maxwell, Hendrik Lorentz, Joseph Larmor, Olinto De Pretto, Robert Brown, Ludwig Boltzmann, Friedrich Hasenöhrl, y muchos más.
En un artículo que escribió en 1907, en parte respondiendo a las (ya virulentas) acusaciones de plagio, Einstein declaró que el plagio era perfectamente aceptable como una forma de investigación ética, declarando "... la naturaleza [de la física] es que lo que sigue ya ha sido parcialmente resuelto por otros autores". [6][7][8] otras palabras, todos los científicos se basan en el trabajo de los demás, por lo que Einstein podía recopilar libremente el trabajo de todos los que tenía delante y presentarlo como propio, sin obligación de mencionarlos a ellos o a su trabajo. Su visión de la ciencia ética era como construir una torre en la que cada persona añade una piedra y, si añado la última piedra, no sólo me atribuyo el mérito de todo el diseño y la construcción de la torre, sino que soy el propietario del edificio.
Quizás la evidencia más condenatoria fue cuando en 1953 Sir Edmund Whittaker publicó un relato muy detallado sobre el origen y el desarrollo de todas esas teorías y ecuaciones de la física, con amplia referencia a las fuentes primarias, documentando más allá de toda duda que Einstein no tenía prioridad en ninguna de ellas, y estableciéndolo claramente. Einstein estaba vivo y bien vivo cuando Whittaker publicó su libro, sin embargo no hizo ninguna protesta a las conclusiones, ninguna refutación a la afirmación de Whittaker de que él (Einstein) había sido irrelevante en todo el proceso. Einstein no hizo ningún intento en su propia defensa, sino que simplemente se escondió entre los arbustos y se negó a hacer cualquier comentario público.[9]
Einstein fue casi con seguridad el mayor fraude y el mayor plagio de la ciencia moderna, un desvergonzado ladrón intelectual, pero según fuentes como Wikipedia, todo esto es sólo una pequeña "disputa prioritaria" sobre quién dijo qué primero en el reino de la física de la relatividad. Estas fuentes implican erróneamente que varias personas hicieron un descubrimiento de forma independiente y más o menos simultánea, y estamos simplemente debatiendo quién lo hizo público primero. Nada podría estar más lejos de la verdad. Wikipedia tiene fama de ser virtualmente inútil como fuente de información debido a la amplia parcialidad ideológica y a la censura.
Einstein era judío y tenía el apoyo de los medios de comunicación controlados por los judíos, que conspiraron para crear otro mito histórico. Su fama y popularidad hoy en día, su estatus de héroe del mundo científico, se debe sólo a décadas de una bien planeada alimentación forzada sobre el mito de Einstein a las masas por parte de los medios de comunicación. La maquinaria de propaganda simplemente sacó de los libros de historia a todos los físicos que formularon estas teorías, y le atribuyó todo a Einstein. Sin la extravagante campaña de propaganda y relaciones públicas de varias generaciones, Einstein habría permanecido en el basurero de la oscuridad a la que pertenece.
Hay muchos apologistas de Einstein que producen montones de irrelevancias muy documentadas enmascaradas como pruebas, artículos como el de un compañero de escuela que afirmaba que "el vuelo de su genio matemático fue tan alto que ya no lo pude seguir". Muchos científicos e historiadores científicos saben la verdad de todo esto, y el registro histórico exacto está fácilmente disponible, pero muchos parecen temer hablar por miedo a dañar sus carreras. He planteado la pregunta a varios físicos prominentes de diferentes países, obteniendo respuestas similares, a saber que "no fomentará la carrera de uno el abrir un debate que inevitablemente producirá un tsunami de invectivas y calumnias, por no hablar de las acusaciones de antisemitismo".
La revista Time publicó más de una docena de números sobre Einstein, incluyendo una edición especial de coleccionista, e incluso publicó un número nombrando a Einstein la "Persona del Siglo". Como todos los demás héroes americanos, la maquinaria de relaciones públicas trabajó durante décadas para embellecer el mito con una colección de posiblemente cientos de frases sabias atribuidas a este hombre, cuando no hay absolutamente ninguna evidencia histórica de que haya dicho alguna vez alguna de esas cosas. El NYT publicó un artículo sobre una pequeña disputa científica inteligentemente seleccionada, en la que afirmaba "Hallazgos que respaldan a Einstein en una disputa por plagio"[10]. Y así es como la historia es hilada por aquellos que controlan el micrófono. Por eso tantas páginas de nuestros libros de historia consisten en tergiversaciones y hechos omitidos, pintando un cuadro tan considerablemente contrario a la verdad. Al igual que con Thomas Edison, Alexander Graham Bell, los hermanos Wright y tantos otros, los falsos mitos históricos se han entrelazado tan profundamente en la historia americana y mundial que no pueden ser desenmarañados.

Einstein, "Hombre de Paz"
Del mismo modo, ha habido una gran campaña de los apologistas revisionistas de Einstein para negar su fuerte apoyo al desarrollo de la bomba atómica, afirmando que era "un hombre de paz". Tengo copias de la correspondencia de Einstein en la que afirmaba su convicción de que los Estados Unidos deberían "mostrarles" la bomba atómica a los países extranjeros desfavorecidos. En una carta al entonces Presidente Roosevelt, escribió: "... se pueden construir bombas extremadamente poderosas de un nuevo tipo. Una sola bomba de este tipo, transportada por un barco y que explote en un puerto, podría muy bien destruir todo el puerto junto con parte del territorio circundante. Estoy convencido de la sabiduría y la urgencia de crear las condiciones para que ese trabajo y otros afines que puedan llevarse a cabo con mayor rapidez y a mayor escala que hasta ahora"[11] .
Esa declaración es parte de una de las cartas de Einstein a Roosevelt, en la que sugiere que a él (Einstein) se le "confíe la tarea" de gestionar el proyecto. Roosevelt rechazó las fervientes peticiones de Einstein de gestionar, o incluso de participar en el proyecto, porque era un secreto a voces que nadie confiaba en él y que el FBI había realizado amplias investigaciones contra él. En un expediente del FBI titulado "Secreto", se afirmaba que Einstein estaba afiliado a 33 organizaciones que habían sido citadas por el Fiscal General y/o el Congreso como políticamente sospechosas.
Es interesante que la respetada National Geographic sea una de las peores publicaciones del mundo para retorcer los hechos históricos y la verdad. En 2017, esta revista publicó un artículo sobre Einstein afirmando que Hoover y el FBI despreciaban a Einstein y crearon un archivo de 1.400 páginas sobre él, porque "el físico de fama mundial se oponía abiertamente a las bombas nucleares"[12][13].
La segunda parte de la misma carta es bastante más inquietante, y que yo sepa nunca ha sido referida públicamente en ninguna parte. Revela claramente que Einstein había tenido discusiones detalladas con algunos conocidos ricos de Europa que estaban ansiosos por financiar personalmente el desarrollo de las bombas atómicas de los Estados Unidos con sus propios bolsillos. Einstein informaba al Presidente que tenía acceso a esas personas con las que ya había confirmado la financiación disponible, seduciendo a Roosevelt con una oferta de que, en caso de que se le "confiara" la gestión del proyecto de la bomba, podría traer la financiación necesaria con él. Afirma que, como director del proyecto, una de sus tareas sería: "proporcionar fondos... a través de sus contactos con personas privadas que están dispuestas a hacer contribuciones para esta causa."[14]
Sería apropiado que preguntáramos quiénes eran esas "personas privadas" que tenían el dinero para financiar el desarrollo de las primeras bombas atómicas del mundo, y por qué querrían financiar personalmente tal proyecto. Einstein no menciona a esas personas por su nombre, pero seguramente habrían sido judíos, y que en Europa (en los años 30) tenían la suficiente cantidad de dinero para ofrecer una financiación abierta para un proyecto científico cuyo coste era desconocido e incognoscible, pero claramente masivo [15]. Esa oferta no fue impulsada por el patriotismo, sino por la perspectiva de obtener ganancias financieras y el control tanto de la tecnología como de la aplicación de esa "ciencia". Por lo tanto, podemos seguir cuestionando quién se habría apropiado de la tecnología y quiénes habrían sido las víctimas previstas de esa gran inversión personal. Una teoría plausible.
Yo añadiría que muchos de los propagandistas y apologistas de Einstein han hecho repetidos esfuerzos para pasar la culpa del desarrollo de la bomba atómica a Enrico Fermi, otra monstruosa falsedad. El gobierno de los Estados Unidos ofreció a Fermi un pago en efectivo de 100.000 dólares [16] para que dirigiera la investigación y el desarrollo de la bomba atómica, pero Fermi se negó. He visto una copia de una carta de Fermi al Presidente de los Estados Unidos en la que afirma que algo tan malvado "no tiene derecho a existir". De hecho, fueron Oppenheimer y Szilard quienes dirigieron el desarrollo de lo que fue casi en su totalidad un proyecto judío, tanto es así que durante muchos años en los círculos científicos la bomba atómica fue ampliamente conocida como "La bomba infernal judía". [17] Creo que fue Eustace Mullins quien acuñó la frase por primera vez, y creo que fue él quien sugirió por primera vez que había "pruebas circunstanciales, pero convincentes" de que la motivación judía para ofrecerse a financiar el desarrollo de la bomba atómica era tomar el control de la tecnología y utilizarla para la destrucción total de Alemania" [18] Pueden entender por qué algunos artículos como éste estén restringidos a las páginas en blanco de nuestro libro de historia.

Alexander Graham Bell - El hombre que no inventó el teléfono
Los libros de historia nos dicen que el famoso americano, Alexander Graham Bell, inventó el teléfono. Esta afirmación sólo tiene dos defectos; Bell era canadiense, no americano, y no inventó el teléfono.
Un italiano llamado Antonio Meucci patentó un teléfono que funcionaba muchos años antes de que Bell hiciera nada. [19] Bell obtuvo copias de los dibujos y patentes de Meucci e intentó obtener patentes americanas sobre el teléfono de Meucci. Meucci descubrió el intento de Bell de patentar su invento y presentó una demanda contra Bell, en apoyo de la cual trajo de Italia todos sus documentos, modelos de trabajo, bocetos originales y su patente, para presentarlo al tribunal como prueba de su invento anterior. A la empresa de envíos -Western Union- se le encargó la responsabilidad como fideicomisario de guardar esa evidencia para entregársela al tribunal, pero todo "desapareció sorprendentemente sin dejar rastro inmediatamente antes de la audiencia del tribunal, dejando a Meucci sin pruebas de nada y perdiendo así su demanda contra Bell". Vale la pena señalar que en ese momento Bell trabajaba en el laboratorio de Western Union donde se almacenaban las pruebas de Meucci.
Los italianos siguen aún enojados por eso. La Asociación Histórica Italiana nos informó de que su investigación produjo pruebas de relaciones ilegales entre los empleados de la oficina de patentes y la compañía de Bell. Y más tarde, durante una demanda entre Bell y Western Union, se reveló que Bell había acordado pagar a Western Union el 20% de todos los beneficios de "su" teléfono, durante 17 años, lo que representaba millones de dólares, tentación suficiente para que Western Union justificara "perder" el invento de Meucci. Los medios de comunicación americanos han fabricado al menos docenas de historias que excusan a Bell, una común es que "debido a las dificultades, Meucci no pudo renovar su patente" y por lo tanto Bell pudo tomarla, pero de hecho el gobierno de los EE.UU. presentó cargos contra Bell por fraude debido a su patente de teléfono, pero amigos poderosos hicieron que la demanda se retrasara año tras año hasta la muerte de Meucci. [20]
Los libros americanos de historia y las fuentes como Wikipedia omiten estos hechos críticos y tergiversan la información restante, y así los americanos crecen creyendo un mito falso más sobre su país y su capacidad de innovación.
Me gustaría hacer una nota aquí, de que al hacer investigación histórica a veces descubrimos que el paisaje ha sido tan gravemente contaminado por innumerables individuos, que modifican los detalles para ajustarse a la opinión o ideología (o patriotismo), que se hace casi imposible descubrir los hechos reales sin una cantidad extraordinaria de trabajo. En este caso, algunos han afirmado (sin pruebas) que Meucci perdió su patente porque no tenía fondos para renovarla. Otros ignoran la demanda de Meucci contra Bell y afirman que Bell entregó su patente de teléfono y muestras a Western Union para su evaluación, y que luego afirmó haberla perdido toda. Y así sucesivamente. Aquí hay varios artículos que pretenden decir "la verdadera verdad" [21][22][23][24]

Thomas Edison - El hombre que no inventó nada
A todos los niños americanos se les enseña en la escuela que el famoso americano Thomas Edison inventó la bombilla, y Wikipedia afirma que Edison fue "el cuarto inventor más prolífico de la historia, con 1.093 patentes americanas a su nombre, así como muchas patentes en el Reino Unido, Francia y Alemania". Edison recibe todo el crédito por haber inventado la bombilla, la transmisión de la electricidad, los servicios de energía eléctrica, la grabación del sonido y las películas. Todas estas afirmaciones son completamente falsas.[25] Edison no sólo no fue uno de los inventores más prolíficos de la historia, sino que nunca inventó nada. El mismo Edison hizo la declaración: "patentes 1.047 - invenciones 0", en reconocimiento a su situación.
Los inventos por los cuales Edison es acreditado por los americanos fueron todos logrados por otros, y sus "1.093 patentes en EE.UU." fueron todas robadas, acosadas, extorsionadas o compradas a esos mismos inventores. Como señaló otro autor, "un hombre que secuestra o adopta a 1.000 niños difícilmente puede ser considerado el padre más prolífico del mundo, y un hombre que roba 1.000 inventos y patentes difícilmente puede ser considerado el inventor más prolífico del mundo". Thomas Edison fue sin duda uno de los ladrones más prolíficos del mundo, y ampliamente conocido como un estafador y matón común que a menudo recurría a las amenazas y la extorsión, pero no era un inventor. Edison era sobre todo un ladrón oportunista que extorsionaba o robaba todo lo que estaba en su lista, pero en los libros de historia de los EE.UU. Edison es venerado por mitos totalmente fabricados, como el de ser el padre de la bombilla y el de inventor más prolífico de América.
La bombilla había sido inventada por varias personas en Europa, una de las cuales, Heinrich Goebel, intentó sin éxito vendérsela a Edison, quien afirmó no ver ningún valor en ella, aunque estaba más que feliz de comprarle la patente de la propiedad a Goebel cuando el hombre murió, engañando a su viuda con una importante suma de dinero. En cualquier caso, otro hombre, Joseph Wilson Swan, desarrolló y patentó una bombilla incandescente que funcionaba utilizando un filamento de carbono, 20 años antes de que Edison hiciera una declaración de ese tipo [26][27]. Edison intentó primero robar el invento de Swan y, cuando esto resultó ser legalmente peligroso, convirtió a Swan en un socio menor de la Ediswan United Company, comprando tanto a Swan como a su bombilla patentada, y reclamando el invento para sí mismo. Swan también inventó la grabación del sonido y otros artículos que hoy en día se le acreditan a Edison.[28]
A todos los americanos se les enseña desde el nacimiento que Edison trabajó durante años, probando al menos 1.000 sustancias diferentes (algunos hablan de 2.000) antes de descubrir que el carbono retorcido funcionaría aceptablemente como filamento de una bombilla. La historia es completamente falsa, un mito fabricado después del hecho, un pequeño juego de moralidad religiosa para apoyar la fe en el Sueño Americano -el de que la persistencia y el trabajo duro llevarán al final a la fama y a la riqueza ilimitadas-. Edison intentó, y fracasó repetidamente, crear una bombilla, y puede que hubiera intentado algunas de esas pruebas de filamentos. Pero todo eso es irrelevante, porque Swan ya había demostrado la eficacia de un filamento de carbono cuando Edison se hizo cargo de su invento y de su patente.
A Edison se le atribuye el mérito del dispositivo que hizo posible los rayos X, pero el inventor real fue el científico alemán Wilhelm Roentgen, que exhibió públicamente los rayos X de la mano de su esposa años antes del fluoroscopio de Edison. De manera similar, se le da el mérito a Edison de inventar la transmisión eléctrica de varias formas, pero Nicola Tesla trajo ese invento a los EE.UU. y se lo ofreció a Edison, quien tomó la propiedad del proceso y las patentes bajo promesa de 50.000 dólares, y luego se negó a pagar a Tesla y se pasó años intentando destruir su nombre y su reputación.
El sitio web Science, en EE.UU. descarta toda la verdad sobre Edison con una linda frase: "A pesar de que muchos de sus "inventos" no eran únicos, y participó en algunas batallas judiciales muy publicitadas con otros inventores cuyas ideas "tomó prestadas", la habilidad de Edison para comercializar y utilizar su influencia [política] a menudo le valió el crédito" [29], lo que significa que Edison patentó artículos que ya existían, creados por otros, y que a veces ya habían sido patentados. Además, tenía el hábito de robar y patentar cualquier idea que le trajeran otros inventores. De ahí las demandas. Pero su capacidad de comercialización y algunos poderosos contactos políticos y judiciales lo mantuvieron fuera de la cárcel. Sin embargo, el mito ha estado tan profundamente entretejido en la historia americana que nunca podría ser retirado.
El gobierno de los EE.UU. emitió incluso una moneda especial de plata en dólares para conmemorar los fracasos de Edison. Y tenemos un completo museo de Edison con la necesaria bandera americana, proporcionando a los americanos la oportunidad única de experimentar la ilusión y el patriotismo simultáneamente. Pero el hombre inventó una cosa que los libros de historia parecen haber borrado silenciosamente. Edison creía en los espíritus y asistía regularmente a sesiones de espiritismo donde los médiums recibían y transmitían mensajes de los muertos. Para llevar a cabo esos asuntos con mayor facilidad, Edison inventó un teléfono que, según él, podía hablar con personas del mundo de los espíritus, aunque no especificó qué números marcar. En una conversación con B.C. Forbes, fundador de la revista Forbes, Edison afirmó: "He estado trabajando durante algún tiempo construyendo un aparato... para que las personalidades que han dejado esta tierra se comuniquen con nosotros". Ni idea de lo que le dijeron los espíritus, ni idea de por qué sus promotores borraron ese importante elemento de la historia del mayor inventor del mundo.[30]

Coca-Cola
Coca-Cola, originalmente llamada Kola Coca, fue inventada hace más de 140 años en un pequeño pueblo de España, habiendo sido engañados los creadores de la fórmula del refresco más vendido del mundo con su propiedad y miles de millones de dólares. El proceso era un secreto bien guardado en ese momento y rápidamente se convirtió en un producto de fama mundial, ganando docenas de medallas de oro internacionales y otros premios. Desafortunadamente, Bautista Aparici, uno de los fundadores de la empresa, asistió a una feria en Filadelfia y cometió el error de dar una muestra y una breve descripción del proceso a un americano al que conoció casualmente, y poco tiempo después el farmacéutico estadounidense John Pemberton cambió el nombre por el de Coca-Cola y patentó el producto y el proceso, negándose el gobierno americano a reconocer la patente española original.[31][32][33]
La versión oficial es que esa bebida fue "inventada por un tal Dr. John Smith Pemberton el 8 de mayo de 1886, en Atlanta, Georgia", en los Estados Unidos, y se llamó Coca-Cola porque en ese momento contenía extractos de hojas de coca y nueces de cola, y que el contable de la empresa cambió el nombre de la bebida porque pensó que las dos "C" se verían mejor en la publicidad. Nada de eso es cierto. La bebida estaba efectivamente hecha de nueces de cola y hojas de coca, pero el nuevo nombre era un intento barato de diferenciarse después de que Pemberton robara y patentara la fórmula original. Todas las historias sobre Pemberton inventando la fórmula secreta de la Coca-Cola en su laboratorio son tonterías fabricadas, y el sitio web de la compañía está ingeniosamente diseñado para pulir la historia inicial de la bebida y evitar que se conozca la verdad. La revista Beverage World produjo un número especial para conmemorar el centenario (americano) de la Coca-Cola, afirmando que la Coca-Cola era:
"Un producto totalmente americano nacido de una idea sólida, nutrido a lo largo del siglo pasado con un pensamiento creativo y una toma de decisiones audaces, y siempre lleno de buen trabajo duro a la antigua. Así es como debe ser; es la manera americana".
Ni de lejos. Coca-Cola es sólo uno de los cientos de productos que los americanos han robado y patentado con la plena protección de sus tribunales, que operan bajo la peculiar definición americana del 'estado de derecho'. No es muy conocido, aunque está bien documentado, que durante las décadas que rodearon el cambio de siglo pasado, el gobierno de los Estados Unidos ofreció entre 20.000 y 50.000 dólares a cualquiera que pudiera robar una patente o un producto extranjero, y esa cantidad representa las ganancias de toda una vida para una persona promedio.
Para añadir el insulto al daño, Coca-Cola se mudó a España en 1953, demandó a los propietarios originales españoles, y luego intimidó, extorsionó y compró los derechos por una miseria, permitiendo que la empresa continuara produciendo solo una bebida alcohólica bajo su nombre. El USA Today informó sobre esto sin siquiera una pizca de arrepentimiento o de vergüenza sobre el estado de derecho o el juego limpio o los males del robo de la propiedad intelectual. Su único comentario: "La fábrica española sólo tiene cuatro empleados y probablemente no durará otra generación." Aún más insultante, ABC News despacha esta historia como "La empresa española que inspiró a Coca-Cola", aunque afirma correctamente en la afirmación: "Los lugareños creen que la ciudad española de Aielo de Malferit es el lugar de origen de Coca-Cola, y que la fábrica que desarrolló la fórmula que inspiró la gaseosa más vendida del mundo ha sido usurpada en su legítimo lugar en la historia. Por no hablar de los beneficios."[34]

Los hermanos Wright
Durante más de 100 años, la Institución Smithsoniana de Washington ha tenido en exposición un avión que fue pilotado por Orville y Wilbur Wright en 1903 en Kitty Hawk, Carolina del Norte, en el primer vuelo de un avión tripulado y con motor del hombre, por lo que los americanos crearon "La Era del Vuelo".
Pero eso nunca fue cierto, y el Smithsonian estuvo defraudando desde el principio. En un acuerdo con la familia Wright para donar el avión a la Institución, sus funcionarios firmaron un compromiso para perpetuar la historia de que los Wright habían hecho el primer vuelo, cuando todos los presentes eran plenamente conscientes de que la afirmación era falsa. Y durante más de 100 años, la Institución Smithsonian de Mitología Histórica, con el pleno apoyo del gobierno de EE.UU. y los medios de comunicación, han hecho todo lo posible para descartar, contradecir y simplemente ignorar la amplia documentación de otros vuelos anteriores en un esfuerzo por evitar el destronamiento de América en la mente del público.[35][36]
Varias personas han investigado a fondo el asunto y han escrito libros con autoridad sobre otros vuelos anteriores, pero éstos han sido "denunciados por las principales agencias aeronáuticas" (como la Smithsonian Institution), y los autores han sido descartados como "no cualificados" y sus libros "poco fiables". De hecho, hubo muchos vuelos anteriores, algunos en Europa, Canadá, Sudamérica, y otros en los propios Estados Unidos, y el Smithsonian era plenamente consciente de ello. Recientemente, los editores de la autorizada Jane's Aircraft declararon firmemente que Gustave Whitehead había volado años antes que los hermanos Wright. Alberto Santos-Dumont había hecho lo mismo en París, al igual que otro grupo en Alberta, Canadá.
Además, existen suficientes pruebas de que los Wright tuvieron acceso a todo ese conocimiento previo al construir su propia aeronave, y luego la reclamaron como suya. Además de otras características de diseño, los hermanos Wright reivindicaron la propiedad del perfil aerodinámico curvo, sin el cual ninguna aeronave habría despegado nunca del suelo en ninguna parte, pero como señaló un historiador, "los Wright robaron tanto el concepto como el diseño real a un australiano que lo había registrado años antes, y él mismo había deducido el concepto del bumerán de los aborígenes australianos". Los hermanos Wright robaron la idea para construir su avión, luego la patentaron y demandaron a otros por usarla.
Durante décadas circularon rumores de que el Smithsonian había firmado lo que era esencialmente un contrato fraudulento con la familia Wright, aceptando perpetuar el mito del primer vuelo tripulado a cambio de tener la aeronave en exposición permanente. Pero los directores del Smithsonian negaron repetidamente la existencia de tal acuerdo, afirmando que sería "manipular la historia" y que "nunca estarían de acuerdo con tal cosa". Pero un día un senador de los EE.UU. reunió a unos cuantos abogados y se dejó caer por el Smithsonian en una especie de redada política. Y efectivamente localizaron el documento, que dice en parte: "Ni la Institución Smithsoniana ni sus sucesores, ni ningún museo u otro organismo, oficina o instalación administrada por los Estados Unidos de América, publicarán ni permitirán que se exponga una declaración... con respecto a cualquier modelo de avión... de fecha anterior a la del Avión Wright de 1903, en la que se afirme... que dicho avión era capaz de transportar a un hombre por su propia energía en un vuelo controlado..."[37]
Y ahora saben ustedes cómo se hicieron famosos los hermanos Wright por ser los primeros hombres en volar. Un historiador escribió que el Smithsonian no tenía autoridad "para dedicarse a la ingeniería política de este tipo", señalando que eso "compromete a la historia". Pero comprometer a la historia es una especialidad americana. Y este cuento infantil nunca terminará. Scientific American escribió un artículo largo, tendencioso y tonto, reclamando las otras historias como mitos y su mito como la verdad.[38] Otras publicaciones eminentes han hecho lo mismo. Así es como se retuerce la historia.
Para dar una idea de la enorme influencia de los medios de comunicación y de las editoriales de los EE.UU. en el mantenimiento de estos mitos, en 2015 David McCullough ignoró el juicio de Janes (y del mundo fuera de los EE.UU.), y escribió un nuevo libro para los americanos que no sólo perpetúa el mito sino que lo mejora, con los principales medios de comunicación de los EE.UU. escribiendo inmediatamente reseñas brillantes para ayudar a impulsar sus ventas y poner de vuelta la propaganda a la mente del público. El Washington Post nos cuenta modestamente cómo "dos chicos [americanos] enseñaron al mundo a volar". Los editores, Simon y Schuster, nos dicen que los hermanos Wright tuvieron "un coraje y una determinación excepcionales", y "una curiosidad incesante".[39]

Daniel Okrent, en una reseña del libro de McCullough en el NYT [40], añade que su progreso se logró a través de "una paciencia atroz y una atención obsesiva a los detalles" y con "una elegante demostración de la creatividad de su pensamiento". Estaban "poseídos por el genio". Su descubrimiento de la necesidad de un perfil aerodinámico curvo no fue copiado de Australia, sino que fue el resultado de "cálculos, aplicaciones y recálculos interminables", siendo cada invención "un deslumbrante razonamiento" perseguido con "gran visión", siendo el resultado final "la hazaña más asombrosa que la humanidad haya realizado jamás". Sí. Excepto que no lo fue.

Notas
[1] Jim Quinn: Una Nación Construida sobre Mentiras; https://www.zerohedge.com/news/2018-07-10/jim-quinn-nation-built-lies-part-2

[2] El plagio de Einstein de la Teoría General de la Relatividad 1ª edición; por Christopher Jon Bjerknes; https://www.amazon.com/Einsteins-Plagiarism-General-Theory-Relativity/dp/1544900872



[5] The Guardian, 11 de noviembre de 1999; "La E=mc² de Einstein fue idea de los italianos"; Clark, R. W. [1984], Einstein: The Life and Times, Avon Books, Nueva York. De Pretto, O. [1904], 'Ipo tesi dell " et ere nell a vita dell " universo', Reale Istituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti, Feb.




9] Una historia de las teorías del éter y la electricidad: https://archive.org/details/historyoftheorie00whitrich

[10] Los hallazgos devuelven a Einstein a una disputa por plagio; https://www.nytimes.com/1997/11/18/science/findings-back-einstein-in-a-plagiarism-dispute.html

[11] Foto incluida:

[14] Foto incluida:

[15] Al final, el Proyecto Manhattan le costó al ejército de los EE.UU. entre 2 y 3 mil millones de dólares, en dólares de ese tiempo.

[16]  El ingreso promedio anual en los EE.UU. en 1935 era de alrededor de 1.500 dólares, por lo que esto representa unos 65 años de ingreso promedio.

[17] La Historia Secreta de la Bomba Atómica por Eustace C. Mullins; http://whale.to/b/mullins8.html


[19] Antonio Meucci - Biografía, Hechos y Fotos; https://www.famousscientists.org/antonio-meucci

[20] El Gobierno de los Estados Unidos contra Alexander Graham Bell; www.chezbasilio.org/us_bell.htm






[26] Joseph Swan - Wikipedia; https://en.wikipedia.org/wiki/Joseph_Swan

[27] Joseph Swan | Biografía, Bombilla, y hechos; https://www.britannica.com/biography/Joseph-Wilson-Swan

[28] Se establece la Compañía de Luz Eléctrica Unida Edison & Swan; https://worldhistoryproject.org/1883/edison-swan-united-electric-light-company-is-established

[29] Thomas A. Edison y la fundación de la ciencia: science.sciencemag.org/content/105/2719/142





[34] Burbujeante: La empresa española que inspiró la Coca-Cola - ABC News; https://abcnews.go.com/International/fizzing-spanish-firm-inspired-coke/story?id=19918738







Larry Romanoff es consultor de gestión y empresario jubilado. Ha ocupado puestos ejecutivos de alto nivel en empresas de consultoría internacionales y ha sido propietario de un negocio de importación y exportación internacional. Ha sido profesor visitante en la Universidad Fudan de Shanghai, presentando casos de estudio en asuntos internacionales a las clases superiores del EMBA. El Sr. Romanoff vive en Shanghai y actualmente está escribiendo una serie de diez libros relacionados generalmente con China y Occidente. Se puede contactar con él en 2186604556@qq.com
Copyright © Larry RomanoffMoon of Shanghai, 2020

Traducción: PEC