Puedes engañar a alguna gente...
Por Larry Romanoff – 30 de Agosto,
2020

(No hay nada
encubierto que no vaya a ser descubierto,
y nada secreto que no vaya a
ser conocido)
Este artículo es una mera curiosidad que trata del idioma
y de la cultura, pero puede ser de interés para algunos lectores, y tal vez de
ayuda ocasional para evaluar los comentarios hechos por otros. Mis análisis
fueron motivados por mi observación de unas pocas personas que comentan aquí y
que pretenden ser algo (o alguien) que no son, en particular una persona que se
hace pasar por china. No es muy común, pero tal vez sea interesante. Veamos
algunas diferencias culturales y veamos a dónde nos lleva esto.
Los canadienses y los americanos en particular, a pesar
de su "crisol" de pueblos y de culturas, suelen mostrar poca o
ninguna comprensión de otras culturas y tienden a interpretar las diferencias a
través de lentes ideológicas y de su falta de cultura, lo que suele dar lugar a
malentendidos o a una mala interpretación de los comentarios o puntos de vista,
llegando a menudo a conclusiones erróneas.
En tu cara
Por ejemplo, una política americana de alto rango
dijo recientemente que los chinos necesitan deshacerse de lo que ella denominó
su "timidez y falta de confianza". Estaba más allá de los límites de
su comprensión el darse cuenta de que lo que estaba viendo, que no era ni
timidez ni falta de confianza, sino modestia, una de las características más
encantadoras de los chinos y de los típicos asiáticos en general. Las mujeres
americanas como clase no son modestas, no suelen ser ni tímidas ni faltas de
"confianza", y tienden a tener una actitud más audaz "en tu
cara" en comparación con las mujeres asiáticas.
Por lo tanto, una típica mujer china que finja ser
una chica americana probablemente lo hará mal, y una mujer americana que finja
ser una china nativa no tendría ni idea de cómo comportarse y probablemente no
engañaría a nadie. En este mismo contexto, un francés que se hace pasar por
alemán no puede engañar a un italiano por mucho tiempo. Las
características nacionales de los pueblos se ven poderosamente afectadas por su
cultura y su religión, con rasgos que emanan directamente de la psique y que no
son fácilmente imitables. Los fundamentos son simplemente demasiado diferentes.

